Misogi Dojo de Aikido

Terapia Ocupacional y Aikido: Función motora.


Durante el proceso de rehabilitación en el servicio de Terapia Ocupacional nos encontramos frente a diversas situaciones de aprendizaje, en las cuales nosotros como T.O. encaramos el rol técnico y guiamos a nuestros pacientes a lo largo de dicho proceso.

Cuando trabajamos con pacientes que requieren nuestra atención debido a que poseen una disfunción que afecta su desempeño motor, es decir sus movimientos, sus destrezas motoras finas y/o gruesas, ya sea una disfunción adquirida o congénita, parte del proceso de la terapia tiene que ver con crear nuevos engramas motores, es decir movimientos que una vez aprendidos han de ser utilizados de manera automática y funcional.

Para poder formar nuevos engramas o patrones motores es necesario que seamos capaces de experimentar la sensación del movimiento correcto (1) y una vez dado esto es de suma importancia la repetición de dicho movimiento.

¿Como es que relaciono esto con la practica del Aikido?

El Aikido es la práctica de un arte marcial que busca la unión del cuerpo y la mente basado en la armonía.


Utiliza movimientos en diagonales, circulares, desplazamientos del centro de gravedad, disociaciones de las cintura escapular y pélvica (es la disociación de la cadera y el tronco superior y miembros superiores), además de un trabajo muy importante en lo que es la elongación de músculos, tendones y ligamentos, sin dejar de lado movimientos en todos los planos de dirección que las diferentes articulaciones implicadas permitan.

Teniendo en cuenta que cada técnica implica la coordinación de los movimientos anteriormente nombrados de más esta decir que su practica implica la formación de un sin numero de nuevos engramas motores.

¿Cómo es que se forman estos patrones de movimiento?

Siguiendo los principios básicos de desarrollo, inicialmente solo es posible realizar patrones simples, incluso estos, con errores en un primer momento.

Luego en la medida que voy repitiendo estas unidades de engramas, puedo combinarlas y encadenarlas en patrones mas complejos.

Sin embargo, debo mencionar que se requieren cientos de miles o millones de repeticiones para desarrollar cada engrama motor automático (2).
Aunque se requieren tan solo entre 10 a 100 repeticiones para lograr una mejora en la habilidad.

Cuando se ha desarrollado un engrama motor, la ejecución del mismo es mas rápido, que la percepción que tiene esta persona de la realización de esa actividad, esto es lo que llamamos un movimiento automático.


Para el aprendizaje del control motor de la coordinación es necesaria la retroalimentación sensitiva, nos referimos no solo a lo que nuestros 5 sentidos comunes nos informan (oído, tacto, gusto, olfato, vista) sino a otro tipo de sensibilidad que se denomina propioceptiva y se refiere a la información inconciente de las distintas partes de nuestro cuerpo en el espacio, a la información del aparato vestibular, que nos brinda la información de nuestro cuerpo en relación a la gravedad, entre otras cosas.

Aun no hacen dos meses que comencé a formarme en esta disciplina.

Durante las primeras clases que tome sentí y aun siento este desequilibrio entre lo que quiero realizar y lo que mi cuerpo realiza, esta incapacidad de poder realizar con mi cuerpo lo que esta en mi mente.

Esto es lo que muchos de mis pacientes me han dicho durante las sesiones de Terapia Ocupacional.

Soy conciente de las diferencias abismales dado que las circunstancias que me llevan a mí a esta instancia de aprendizaje son muy diferentes de las que llevan a nuestros pacientes a requerir los servicios de rehabilitación.

La asociación que hago entre el Aikido y Terapia Ocupacional tiene su punto de conexión en la formación de los engramas motores, comprendo que para el aprendizaje de ambas disciplinas es necesaria la sensación del movimiento correcto y la practica.

Pero considero como fundamentales, también los siguientes factores: la motivación, el placer, la constancia, la perseverancia y las sensaciones incorrectas porque a través de los errores también aprendemos, es decir a través de la experiencia y la experimentación.

Desde lo personal como alumna de Aikido busco tomar no solo la enseñanza de las técnicas y de la filosofía sino también de cómo es que se me esta enseñando a mí la formación de estos patrones de movimiento, de esta forma quizás pueda trasladar esta experiencia e incorporar a mi rol técnico otra forma de enseñar.


Notas:
(1)Terapia Ocupacional para incapacitados físicamente. Enfoque de neurodesarrollo de Bobath. Trombly C. A. Pág. 115.
(2)Krusen Medicina física y rehabilitación. Kottke L. Pág. 276

Paula Arias.

Bonsai - 盆栽



Bonsái es el arte de cultivar árboles y plantas, reduciendo el tamaño mediante técnicas, como el trasplante, la poda, el alambrado, el pinzado, etc., y modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde una escena de la naturaleza.



Es un arte que requiere no solo disciplina y dedicación sino un elevado nivel de conocimiento para lograr excelencia.

No es difícil hacer un bonsái.

Es una técnica sencilla de aprender, lo difícil es convertir una pequeña planta en una obra de arte como producen los maestros.



Un Bonsai sigue desarrollándose a lo largo de la vida, es una verdadera obra de arte y, a diferencia de otras, puede ser la expresión de una persona acerca de toda su vida, no sólo de una pequeña ventana como es capturada por la mayoría de las otras formas de arte, es una expresión de las propias ideas a fin de que puedan adoptar cualquier forma o la forma elegida por el creador.



El Bonsai en Japón se ha mantenido durante cientos de años de padre a hijo, cada propietario añade su propio espíritu a la creación.

Un Bonsai puede vivir por cientos de años y puede alcanzar una belleza increíble y mucho valor.

SU ORIGEN

El arte de los bonsáis se originó en China hace unos dos mil años, como objeto de culto para los monjes taoístas. Para ellos era símbolo de eternidad, el árbol representaba un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra.



Durante siglos la posesión y el cuidado de los bonsáis estuvo ligado a los nobles y a las personas de la alta sociedad.

Según la tradición, aquellos que podían conservar un árbol en maceta tenían asegurada la eternidad.

Fue llevado a Japón hace unos 700 años, donde se perfeccionó y evolucionó al arte actual.

Desafortunadamente, muchos de los especímenes más antiguos desaparecieron durante la segunda guerra mundial.

Además existen grabados e inscripciones en las pirámides egipcias que hacen referencia a este tipo de cultivo; e incluso los antiguos babilonios también parece que practicaban este arte.

El origen del bonsái está relacionado con la Religión Taoísta (de la que deriva el Zen), en la que el Universo está representado por el sentido de la vida y la armonía interna de todo lo que existe.



Particularmente yo me dedico a los Bonsai desde hace ya 10años, y les puedo asegurar que es increíble ver cómo van evolucionando con el correr del tiempo, van tomando la forma deseada, se van haciendo más fuertes y siempre dependen del cuidado y la dedicación que uno les brinda.

A veces se me ocurre, quizá, que sea como un espejo de nosotros mismos, a quien nunca debemos dejar de cuidar… los años pasan… pero depende de la dedicación y voluntad que se imponga en el camino para lograr el óptimo resultado.



Vanesa Cristin